07 febrero 2008

FILOZOOFIA: ¿CERRANDO CICLOS? ...AHUITLAHTOLLI

"A este mundo venimos a dormir,
...venimos a soñar,
porque no es verdad,
no es verdad,
que hayamos venido
para vivir la realidad"
(Anales de Huejotzinco)
El mestizaje, además de la barbarie sobre la que se consumó la conquista, significó la unión de la riqueza cultural de las leyendas ibéricas y las amerindias.
El inconciente colectivo de la naciente sociedad colonial mexicana se vió poblado por difuntos víctimas de la relación amor-odio; de encantadoras o brujas que huían de la hoguera escapando en navíos dibujados en la pared; de madres infanticidas que lloraban su crimen; de enamorados que eternizaban su amor petrificándolo, con el consiguiente enriquecimiento del paisaje orográfico; y un enorme etcétera.
Camanalli que se mezclaron con las verdades divinas sobre la creación de los mundos, los cielos y los inframundos, es decir nuestra ancestral cosmogonía. Dónde la Huehuetlahtolli, la antigua palabra verdadera nos enseñaba la forma en la que la humanidad de éste lado del mundo había sido creada; nos cuenta como Ometecuhtli (señor) y Omecihuatl (señora), los impulsos de vida se unieron originando a Ometeotl, Nuestro Señor Creador.


Las hazañas de nuestros dioses creadores, Coatlicue, Huitzilopochtli, Tlaloc, Quetzalcoatl y todos los demás fueron negadas y cubiertas por los mitos propios de los conquistadores, generando una larga era llena de herejía y confusión. La verdad, el mito y la leyenda se mezclaron, creando individuos enfermos de fanatísmo o en el mejor de los casos de individuos incrédulos.
Yo he sufrido de éste mal, la incredulidad se posó en mi persona. Así que cuando conocí la leyenda de Wichily McCoy, de forma automática la deseché. Con el transcurso de las últimas semanas, la leyenda se propagó por los senderos conocidos de la red. Entre el murmullo que suele acompañar a las leyendas se escucho una voz dolida que invitaba a despedir al mentado Wichily McCoy, y que por otra parte anunciaba que el Hombre Indispensable, Gerardo, se había tornado en el alfa y el omega, abandonando el plumaje del colibrí para volverse esencia de Ometeotl, mudando su habitación, del Ombligo de la Luna al Décimotercer Cielo, al Omeyocan, guiado por el mismísimo señor Mictlantecuhtli para abordar el elevador désde Mictlan.


Una leyenda con muchos personajes incidentes y un personaje con muchos rostros y varias personalidades, éste último amigo de la casa. Dichos arcanos, cuya inspiración parecía estar en deuda con el dorado escarabajo alanpoeníano, despertaron mi gatuna curiosidad y me pusieron en zona de riesgo. Fue así como éste cuhtli y su amada cihuatl acudieron al Teopantli a ofrendar a Xochiquetzal Nuestra Señora, entre otras cosas diosa del canto y la danza y de Xicomexochtli Nuestro Señor, que es el dios de los artístas. Debo confesar que en ése ejercicio se recuperó la esencia de la primigenia religíon, es decir el religar; el convertir al individuo solitario en la entidad socialial, en la parte única e indivisible del todo.
Ocasión que nos permitió ofrendar a Nuestros Señores Mayahuel, amo de los néctares propios de los magueyes y demás alcoholes, y Macuilxóchitl, jefe de los Ahuiateteo o excesos. Todas las delicias de la vida en una sóla noche que era ambientada por los tlatzotzonqui y cuicatlamatini que interpretaban los teocuicatl, trasmutando el instante en un tlaxochihuiliztli.
Por la iconografía del Ostiacalli imaginábamos que Gerardo El Indispensable, haría realidad aquello de caminar sobre las aguas, de multiplicar las botanas o de convertir las aguas minerales en whiskey; pero dentro de mi racionalidad sabía que eso no sucedería. Quizá dentro de lo veridicamente posible imaginaba que Gerardo Quetzalcoatl volvería del inmenso mar, ataviado con su túnica azul hawaina y las tablas de La Jornada, para compartirnos de su sabiduría.


Las notas musicales se estrellaban una a una o en conjunto contra los lóbulos temporales, permitiendo la exitación intelectual; Agustín Xolotl oficiaba désde el mismo atrio la litúrgia eucarística sugerida por Gerardo Huitzilopochtli. Así palabra a palabra, sentimiento a sentimiento Gerardo se transustanciaba ahora en pan y vino, ahora en música y canto, la misa cumplía con el misterio; la eucaristía era. La religión se hizo.
El teopixqui Agustín recurrió a todos los tlahtoamatl, a la huehuetlahtolli, a la tlamatquitlahtolli, a la tlahtolteotl e incluso a la yancuitlahtolli para confrontar y explicar los misterios de la existencia, para demostrar que la vida no se crea ni se destruye, solamente se transforma.


Un susurro irrumpió en mis cabilaciones; -"Ése es el punto Axelricardoerosgod"- volteé a ver quién me hablaba. Descubrí la sonrisa plena y la mirada brillante de Wichily McCoy, pero antes de poder pronunciar palabra alguna, alargó su mano y estrechó mi brazo.

-"En la vida no existe la recta, existimos en un círculo, estamos en el mismo trazo que se prolonga hasta pasar frente a nuestra inicial posición geográfica. No nos vamos, no hay dónde ir, somos la misma esencia vital, solo nos movemos dentro de la línea circular, que desde nuestra perspectiva parece una recta"- terminó la frase Gerardo.
Sin comprender aún, sólo atiné a preguntar
¿Quién eres, Gerardo, Tlacuiloco, Wichily, Huitzi, Axolotl, Agustín, Bugalú? Volvió a sonreir y en tanto se retiraba -dando pasos hacia atrás- clavando su mirada y afinando la sonrisa, alcancé a escuchar;




-"I'm the flyrus, ¿quién eres tú?"-

Desapareció entre el humo de los cigarrillos de la feligrecía.
La palabra siguió revoloteando entre mis ideas, como una mosca. Hoy decidí adjuntarla a mi limitado vocabulario en forma de alebrije, Él es la Morsca, una bigotona morsa con, espíritu "beatle", ojos, extremidades y alas de mosca.
Ese acertijo parecía estar solucionado, ahora es otro pensamiento el que me causa prurito; ¿Quién soy yo?
Aqui en el tlalticpac somos simples macehualli, algunos son tecpanecatl y otros somos icnotlacatl, finalmente todos terminamos siendo icnotlacatl en busca de Tonantzin que nos abrazará y alimentará allá en los chicnauhtopan.

Pretendo entender, ahora Gerardo con todos sus rostros, sus nombres, se ha vuelto dios. Asi se lo ha establecido, según la tlamatquitlahtolli que interpretó armónica la boca del Tlamatinime Agustín;

"Así se dirigían al muerto, cuando moría, si era hombre, le hablaban, lo invocaban como ser divino, con el nombre de faisán."
Les decían: "Despierta, ya el cielo se enrojece,ya se presentó la aurora, ya cantan los faisanes color de llama, las golondrinas color de fuego, ya vuelan las mariposas".
Por eso decían los viejos, quién ha muerto, se ha vuelto un dios"
HuehueAgustín esta en lo cierto.

Gerardo se ha vuelto esencia, esta en lo que es y en lo que no es, ahora es Tloque Nahuaque.Huitzilopochtli inicia su viaje circular a la noche, Xolotl su gemelo lo cuida, asi esta establecido en los anales que contiene la Huehuetlahtolli.
Gerardo-Agustín, Agustín-Gerardo son la encarnación de Moyocoyatzin, y esto es tlahtolteotl.
"... en todo lugar es invocado,
en todo lugar es venerado; se busca su renombre, su gloria en la tierra... solamente es invocado, sólo a su lado y junto a él puede haber vida en la tierra". "Cantares Mexicanos" / Moyocoyatzin

¿Justificar la ausencia, ponderar la existencia, cerrar ciclos?
...todo parece ser mera ahuitlahtolli.
Notas explicativas adjuntas al post:
Camanalli: Mito, leyenda, cuento.
Huehuetlatolli: Palabra antigua, legado, cultura.
Ometecuhtli: Señor de la Dualidad.
Omecihuatl: Señora de la Dualidad.
Ometeotl: Dios Dual; El/ella es padre/madre del Universo y cuanto hay en él. Reside en Omeyocan, "el Sitio de la Dualidad", que a su vez, ocupa el más alto lugar de los cielos.
Coatlicue: (señora de las faldas de serpiente), diosa de la tierra y la fertilidad, madre de Huitzilopochtli y principal deidad femenina de los aztecas. Diosa terrestre de la vida y la muerte. También recibía los nombres de Tonantzin (nuestra muy venerable madre), y Teteoinan (madre de los dioses).
Huitzilopochtli: (colibrí izquierdo" o "colibrí del sur"), fue la principal deidad de los mexica . También fue conocido como Ilhuicatl Xoxouhqui y ha sido asociado con el sol. Dios de la guerra. Creador del hombre.
Tlaloc: (El que hace crecer las cosas), dios de la lluvia y de la fertilidad.
Quetzalcoatl: (Serpiente emplumada o Serpiente-Quetzal), dios de las artes, de la paz y de la vida moral, que vivió en Tollan Xicotitlan (hoy,Tula de Allende) el cual fue el descubridor del maíz como símbolo de la unión del cielo con la tierra, de la materia y el espirítu. Fue embriagado y a causa de ese acto pecaminoso, huye hacia el oriente y se va en una barca de serpientes por el mar hasta cumplir con su promesa de regresar para salvar a su pueblo de la perdición en el año uno caña (ce acatl), fecha que coincide con la llegada de los españoles en 1521 a las costas del golfo de México.
Mictlantecuhtli: (Señor de los muertos) es el señor del inframundo; (no tenían concepto católico del infierno). También era llamado Popocatzin, del "popo" humo, por lo tanto era el dios de las sombras. Juntamente con su esposa Mictecacihuatl regía el mundo subterráneo o Mictlan. Se le representa con el esqueleto humano cuya calavera tiene muchos dientes. Asociado con las arañas, los murciélagos y los búhos, al ser dibujado se representaba con cabello negro y con ojos en forma de estrella.
Mictlan: (Lugar junto a los muertos) Los difuntos tienen que hacer un duro viaje desde Tlaltipac a Mictlan, pero les ayuda el guardián del más allá Xolotl. es donde vive el dios Mictlantecuhtli como señor de los muertos en guerra, de enfermedad y de manera natural cuyos niveles infernales eran nueve. Chicnauhmictlan: el noveno mundo subterráneo o lugar donde viven los cuerpos de muertos.
Cuhtli: Señor, hombre, relativo a lo masculino.
Cihuatl: Señora, mujer, relativo a la femenidad.
Teopantli: Templo, ermita, casa donde se hace culto a la divinidad.
Xochiquetzal: (flor emplumada), diosa del amor, de la poesia cantada, del arte, de las mujeres embarazadas y de las prostitutas.
Xicomexochtli o Chicomexochtli: ("Señor de las Aguas") dios mexica, patrón del arte, patrono de los músicos, cantores, pintores y artistas en general.
Mayahuel: Diosa del maguey, del pulque y por extensión, de la embriaguez. Era representada como una joven con el cuerpo pintado de azul que se asomaba por una penca de maguey.
Macuilxochitl o Xochipilli: (Cinco flores)Dios del amor, los juegos, la belleza, la danza, las flores, el maíz y las canciones. Su esposa era Mayahuel y su hermana gemela era Xochiquetzal; signo de la musica y la danza en el calendario.
Ahuaiateteo: Señores de los excesos.
Tlatzotzonqui: Músicos. Cuicatlamatine: Cantantes y declamadores de textos sagrados
Tlaxochihuiliztli: Lugar encantando, encantamiento, visión mágica.
Ostiacalli: Templo axpiatorio, sagrario.
Xolotl: el animal, señor de la estrella de la tarde, era el dios del relámpago, los espíritus y además el ayudaba a los muertos en su viaje al Mictlan. También; paje, payaso, arlequín, bufón. Fue representado como un esqueleto, un hombre con cabeza de perro - "xólotl" también puede significa perro o un animal monstruoso con pies invertidos.
Teopixqui: Sacerdote, ministro, reverendo.
Tlahtuamatl: Libro, códice, palabra escrita.
Tlamatquitlahtolli: Palabra de sabios.
Tlahtolteotl: Palabra de dios.
Yancuitlahtolli: Palabra nueva.
Tlaltipac: Mundo, en la tierra.
Macehualli: Común, sencillo, sufrido, autóctono, plebeyo, peón, vasallo, gente del pueblo.
Tecpanecatl: Gente palaciega.
Icnotlacatl: Gente pobre, desolada, desamparada, huérfanos.
Tonatzin: (Nuestra Muy Venerable Madre) Madre de los dioses. Madre tierra, de donde todo procede y dónde todo regresa. Representación de Coatlicue.
Chicnahuatopan: Cielo, especificamente, el noveno nivel o donde viven las almas de los muertos.
Tloque Nahuaque: (El dueño del cerca y del junto )Originalmente era un dios del misterio y lo desconocido. El que se inventa a si mismo. El que está junto a todo y junto al cual está todo. “De él lo cercano, de él lo [que está] en el circuito o círculo. "Cerca juntos tloque nahuaque, pero la utopía de creer en lo increíble tloque nahuaque vuelva a ser lo que ya no puede ser" (Glenn Welker).
Moyocoyatzin: "el inventor de sí mismo"; representación de Ometeotl.
Ahuitlahtolli: Palabras vanas, sofísmo.

30 diciembre 2007

Gerardo María Aguilar Tagle

E
Existen muchas formas en las que el recuerdo de algún conocido o familiar se instala en la memoria. Gerardo María Aguilar Tagle no fue mi amigo desde la infancia, ni compañero de colegio, ni de profesión. Gerardo fue una de esas amistades que extrañamente se adquieren en la adultéz, cuándo el mundo de las personas pareciera estar construido y delimitado; y sin embargo nos dimos la oportunidad para que ésta floreciera. La sembramos aqui, en la red.
Posterior a una noche que aprovechamos Monik y yo marchándonos de solteros a disfrutar de nuestra presencia, nuestra charla y paladear los sabores de algún restaurante de la Condesa, del que salimos entrada la noche y con cuerda para la diversión, pero sin tener definido un lugar donde parar. Camino a casa la casualidad permitió que me desviara de la avenida Insurgentes, sobre Baja California, entre la charla y la sonrisa de Monik descubrimos el rótulo que anunciaba al Ruta 61, ante mi pregunta sobre arriesgarnos a la visita, mi amada compañera asintió: -Entremos, finalmente lo importante es que lo descubriremos juntos-
Asi entramos al sitio, sin saber que pisabamos la misma Catedral del Blues en la ciudad de México. La banda sonaba con una calidad pocas veces disfrutable en un bar, el nombre de la misma nos parecía de un ludísmo rayado en lo absurdo; Las Señoritas de Aviñon. Entre copas y rolas andaba un tipo disparando a diestra y siniestra su cámara fotográfica. Era evidente que disfrutaba capturar imagenes de la banda y de los parroquianos, al mismo nivel que disfrutaba la música producida por la banda y el whiskey con el que de vez en vez humededecía el paladar. Algún gesto que acompañaba a su casi permanente sonrisa me recordaban al personaje de la ancestral serie de televisión Los Locos Adams, al mismo galán Homero Adams, aquel que era seducido por las frases que en francés solía pronunciar Morticia.
Cuando la segunda banda, Vieja Estación, interpretaba alguno de los blues que mas disfruto (quiero creer que era The thrill was gone) el personaje se nos acercó y sonrisa mediante pidió anuencia para fotografiarnos; Monik que es una incrédula y yo que ya había sacrificado mi alma, seguros de que no podría capturar alma alguna, aceptamos.
-¿Dónde he visto a este tipo?- fue una pregunta que rondó nuestra mesa por el resto de la noche. Ya iniciada la mañana salimos con toda y nuestra alegría del bar y nos dirigimos a casa. Antes de que el sol anunciara formalmente el inicio de la mañana sabatina, creí recordar algo. Me levanté y busqué entre los casí fosilizados acetatos y vinilos de 33 revoluciones, pero no encontré nada. Seguimos asistiendo, casi religiosamente, al bar.
Pasaron los días, hasta que de forma causal, disfrazanda de casual, encontré la página del Ruta 61 y ahí la liga al blog de La Estufa Divina, leí algunas líneas y debí retirarme por asuntos meramente mundanos, entre otros, la hora de la comida.
La imagen del fotógrafo y el nombre del blog se habían estacionado en el hemisferio cerebral, justo donde inconciente y desordenadamente guardo las cosas relativas a la memoria. De súbito recordé parte de la historia contenida en una rola, donde una calenturienta muchacha cree descubrir, en el piloto de su estufa al mismísimo "Espíritu", y no precisamente el de San Luis, para desilución de Lindberg, sino el Espiritu Santo en persona, ese que según la tradición, pintó de cornudo al tal San José de Costa Rica, cubriendo la falta con el inició de la mítica virginidad mariana.
El fenómeno recordatorio también trajo el tararéo de alguna rola, dónde escuchaba, como disco rayado una frase: "No voy a votar, no, no; en los comicios y algo más, voy a cambiar la tornamesa de lugar..." ignorando el inicio, el nombre y el final de la mísma.
Con ella apareció la imagen de un tipo vestido de sacerdote católico cantando algunas rolas cuyas letras y ritmos no recordaba, pero que me arrojaron finalmente un nombre: Mama Z.
Con las horas los recuerdos, aunque vagos aún, trajeron más nombres; Botellita de Jeréz, Rockotitlan, el Hotel de México, el Altillo, y muchos más.
Recordé con el paso de los días dos cosas más; la cara de mis amigos cuando, tocadiscos de por medio, les hacía escuchar la rola antes recordada; Parir Chayotes, y les preguntaba si no la consideraban un himno al amor. Nunca lo entendieron, de hecho sigo creyendo que se requiere de un espíritu verdaderamente lúdico y un mínimo de bagaje cultural para disfrutar los trabajos de los Mamazitos.
El siguiente recuerdo recuperado fue del poseedor del 50% de mi infinito nepotísmo; Ricky, la otra mitad pertenece a Axel; mis amados hijos.
Una mañana dominical Monik y yo decidimos levantarnos un poco más tarde, escuchamos al niño (hooligan en ciernes) que recién había aprendido a caminar, bajó de su cama y se dirigió al librero donde colocaba mis discos, tiró algunos al suelo y divertidamente se paró sobre los discos, imitando a Nureyev.
Al levantarme y descubrir la escena, su sonrisa me mostró que Ala es dios y Mahoma su profeta, esta divina visión evitó que me conviertiera en un moderno Herodes, sin embargo vislumbré las razones del hijo de Antípatro el Idumeo.
Las perdidas de tal batalla fueron numerosas y bastante dolorosas, mi Pearl Harbor resultó, entre otros discos destruidos, el de Máma Z y el Ombligo de la Luna de Luis Pérez. Sin hacer mención de mis discos italianos.
Entre mis recuerdos volvió el de la sonrisa del fotógrafo de Ruta 61, sin duda era la misma que la del santo cantante-oficiante de algunos lústros atrás.
Por esos días hice caso a Manolito Dávila y aperturé mis blogs, iniciando los comentarios en el blog de quién hasta entónces supe se llamaba Agustín Aguilar Tagle. Curiosamente quién contestó algunos de mis comentarios fue Tlacuiloco, asi conocí su blog e iniciamos un intercambio de comentarios.
Algunas semanas más tarde, cuando las visitas sabatinas al Ruta 61 se tornaron parte de la diversión de fin de semana, asistí en compañia de mi hijo Rick, en alguna charla con mis amistades debió escuchar algo que despertó su curiosidad por conocer el lugar y escuchar al guitarrista de las Señoritas de Aviñon, el señorito Octavio Herrero.
Era la primera vez que mi hijo y yo tomabamos una copa, él me hacía algunos comentarios sobre la técnica de Octavio y las diferencias con la forma de tocar de Santiago, en esas disertaciones ponía toda mi atención, intentando comprenderlas, cuando pasó junto a nuestra mesa un tipo enmezclillado y pelo largo.
Pensé en Agustín con peluca. Cuando volvió a pasar junto a nosotros le pregunté: -¿Tú eres Tlacuiloco?- Por respuesta me obsequió una sonrisa y extendió la mano: -Tú eres....- -Axel- completé la frase.

De inmediato se dirigió a mi hijo y le contó muchas lindeces sobre mi persona, aunque varios de los calificativos empleados para describirme me eran absolutamente desconocidos, me hizo sentirme orgulloso de la persona que describía.
Adopté las flores con todo y maceta. Sonriendo remató con un; -Cuídalo mucho!- -Ahora charlamos un poco Axel- dijo en tanto se dirigía a su mesa.
Minutos mas tarde Maru su esposa y Luz su sobrina, conversaban con nosotros, como si nos conocieramos de mucho tiempo antes.

Mi hijo estaba gratamente sorprendido, y su sorpresa aumentó cuando le confesé que era la primera vez que nos estrechabamos la mano e intercambiamos saludos. Seguimos escuchando la música, el ambiente se habia tornado mágico, casi inverosimil.
Debió subir Rick al sanitario, las bebidas exigian el acostumbrado tributo al mingitorio; cuando volteé, en la mesa de junto estaba un tipo semisentado, con los codos apoyados sobre la mesa y deteniendo su cara entre las manos; al encontrarse nuestras miradas sonrió, con es mirada infantil y pícara que se dibuja en la cara de Jaime López. Una vez más, intercambio de sonrisas y saludos.
Minutos antes Gerardo me había anunciado que lo esperaba.
Cuando terminaron de tocar los músicos de las Señoritas de Aviñon, Octavio, que ya nos veía como parte del reciente inventario del bar, se acercó a saludarnos, en ese instante Gerardo desde su mesa expreso: -Axel sabe más de Mamá Z que tú- , evidente broma, ya que el guitarrista es cofundador de Máma Z.
La velada continuó intensa, cerca de las tres y media mi hijo y yo nos despedimos, dejamos a Gerardo con su compañera y amigos en pleno disfrute. Después nos entereraríamos que Gerardo había pulsado la guitarra para interpretar un par de rocanrroles. Lamentaríamos no habernos quedado más tiempo (La foto del principio del post me parece que es de ese día).
El humor nos permitió disfrutar en varias ocasiones, pero las charlas sobre los temas sustantivos siempre estaban presentes, désde las diversas ópticas. En los siguientes tiempos asistimos a concentraciones políticas.
La forma de ser y los compromisos de ambos impidieron en más de una ocasión la asistencia al teatro o al cine; ya que yo generalmente cuando tengo un tiempo, llamo a mis amigos y en ese instánte programamos algo, en cambio él, debido al cuidado que requiere su padre, no podía tomarse ese tipo de libertades.
Sin embargo al finalizar la marcha en la que se decretó el plantón de Reforma, aceptó acompañarnos, con todo el grupo de Contreras (algunos de actitud y otros de apellido) a nuestra casa, la cuál siempre hémos tratado la hermosa Monik y este su charro vengador de hacerla la casa de todos.
La amistad mostró los brotes propios del cultivo; llamadas teléfonicas, visitas con cierta frecuencia e incluso una invasión gourmet-punitiva en busca del Perfecto Chile en Nogada a las tierras de la antigua Tlaxcalla, dónde David "Tlacaelel" Contreras y su bella familia nos recibieron como solamente ellos saben hacerlo.
En una de las visitas a casa, pidió a mi hijo Rick que le mostrara sus adelantos en la guitarra, y después de escuchar algunos acordes se volteó y me dijo; -Quiero tocar con ellos, me gustaría escuchar mis rolas al ritmo de los jóvenes- y se dirigió a Rick; -Invítame a tus ensayos, quisiera juntar una banda, pero de chavos, y tocar en algunos sitios-
Días después me dio un Cd para que los muchachos lo escucharan, el tiempo impidió dicho proyecto.
En julio de este año que agoniza, recibí una llamada de Gerardo, planeamos algunas cosas, charlamos un buen rato y cuando parecía que terminabamos la plática, me dijo que quería hacerme algunas preguntas sobre algunos cambios en su estado de salud. Me preocupó lo que me contaba, y debido a ciertos compromisos míos, practicamente le supliqué que fuera de inmediato al consultorio de Monik, cosa que prometió hacer. Hablé con Monik y le informé de los antecedentes que por teléfono me habia descrito Gerardo, coincidimos en que podría ser algo serio...
Fue en esas circunstancias como se inició nuestra cara amistad, misma que nos llevó a conocer a otra serie de personajes que también eran atraídos por el magnetísmo y la sonrisa franca de Gerardo y su Marugenia, y a andar por varios caminos; marchas llenas de esperanza, protestas donde desfogabamos nuestra frustración política y alimentamos el deseo del cambio, charlas donde había cabida y respeto para quienes disentían o mantenían una posicion de crítica. Amistad que creció al amparo de la comunión del pan. el vino y la sal compartidos.
Tenía una forma de hacer sentir bién a la gente, a cada llamada respondía con un; "Estaba pensando en ustedes, les iba a marcar ahora mismo", lo que me hizo creer en mis poderes adivinatorios.
En alguna de esas llamadas me dijo que celebraba su cumpleaños y me expresó el deseo de ir a Tlaxcala, en pos de la Santa Nogada, ante la imposibilidad de ir, le dije que le haría un obsequio, tras aguantar una serie de preguntas acerca del mismo, le dije que sería algo para comer.
El día acordado debi atender algunos compromisos, asi que recibí tres llamadas de él, la última informándome que saldría a la esquina, pero no tardaría, por sí yo llegaba en ese lapso. Ya por la tarde, cuando finalmente llegué a su casa, su cara se iluminó y afloró una enorme sonrisa al descubrir que el platillo que le llevaba era una ocurrencia mía, un sustituto de los chiles en nogada, calabacitas rellenas y bañadas en salsa de nogada.
El día seis de diciembre pasado le llamé y después del protocolo antes descrito, y ante nuestra insistencia que visitara al médico tratante para que analizara el desarrollo de su operación, me dijo que marcharía el sábado 9 a Acapulco.
El el 13 llamé a Acapulco, un sorprendido Jerry me contestó que su padre aún se encontraba en México. Algunos días más tarde le volví a llamar, ahora a su casa de México, me anunció que esta vez sí iría a Acapulco, para que posterior a su visita al doctor, poder arreglar su residencia de vuelta en el puerto.
Me explicó que el ácostumbraba vivir por ciclos de más o menos tres años en cualquier lugar, se consideraba un nómada.
(Videoclip en forma de modestísimo y respetuoso homenaje al amigo Gerardo. Con fotografías propias y colectadas de su blog ( http://gerardomaria.blogspot.com/ ) y del de su querido hermano Agustín ( http://www.ruta61.blogspot.com/ ) : montadas sobre la rola de Charly García (Seru Giran) "Canción para mi Muerte", el la que palabras o menos el autor canta sobre como le gustaría esperar el destino último de todo ser viviente, ignoro si él la conocía, pero a mí me parece que que la rola posee un poco del espíritu lúdico de Ger )
El sábado 16, aunque algo tarde, decidí visitarlo. Lo encontré animado con su viaje, aunque reportó molestías. Hicimos algunos comentarios sobre su régimen alimentario, tomamos café y, y acordamos desayunar la mañana siguiente. Después del desayuno viajaría a Cuernavaca, donde arrgelaría asuntos pendientes antes de continuar a Acapulco. Cuando me despedía me dijo picaramente;
-Axel, cometí un pecadillo por ahi, Maru y yo festejamos nuestro aniversario y comí pastel de chocolate, pero ya mañana se lo contaré a Moni-
A la mañana siguiente le llamé para anunciarle que pasaríamos por ellos, pero se excusó diciéndome que le habían ofrecido llevarlo a la terminal de autobúses, y que quería aprovechar el tiempo para ordenar todo. Quedamos de festejar su regreso con una comida. Monik que había escuchado la charla telefónica, les volvió a marcar para despedirse de ellos y desearles buen camino. Cuándo habló con Gerardo, el le comentó que tenía algunas molestías digestivas, sin embargo él insistió en que se debían al pastel.

El viernes 21 Monik me preguntó si tenía algunas noticias de Gerardo, llamamos al teléfono celular, no obtuvimos respuesta.
El sábado 22 me levanté raramente temprano y vine al ordenador con la intención de leer algunos blogs y quizá escribir alguna cosa en los abandonados blogs míos. Lo primero que abrí fue Ruta 61 y la liga de Agustín Aguilar, dónde anunciaba la desaparición de su querido hermano; la lectura me dejó paralizado, llamé a Monik y de igual forma se sorprendió. Nos abrazamos, sin saber que decir ni que hacer.
Solamente pude llamar y expresarle a Agustín nuestra solidaridad.
Con los días sucede algo extraño, no podemos hablar en nuestra casa de Gerardo en tiempo pasado.
Constantemente viene a mi mente su imagen, con esa sonrisa pícara del infante que ha hecho alguna maldad.
He llegado a pensar que su desaparición es una broma, o bién que terminado su ciclo, nos encontraremos en alguna marcha o en un plantón, para que al término de éste vayamos a arreglar el mundo en medio del la comunión del pan, la sal y una copa de whiskey.
Por lo pronto Gerardo, no faltes el 18 de enero al Ruta 61.

24 diciembre 2007

Adios Amigo!

17 noviembre 2007

Delincuencia Organizada, policia desorganizada...

Abrí la puerta tras acudir al insistente llamado del timbre. -Ahi le hablan mae- dijo uno de los albañiles, señalando al policía.
Salí y de inmediato el oficial me enteró que teniamos un grave problema;
-Sus andamios estorban el paso de la gente por la banqueta, es una falta admistrativa y me voy a llevar a los señores ante el juéz cívico-
Ese sábado resanaríamos y pintaríamos la fachada de la casa, para tal efecto había rentado un par de andamios de metal, y le había pedido a los albañiles que señalaran el área de trabajo con cinta plástica amarilla, justamente para advertir a los peatones de los trabajos que se realizarían. Por supuesto que el policía magnificó cualquier falta en la que hubiéremos incurrido, sin duda alguna su intención se centraba en hacer laxa su "autoridad" mediante alguna dádiva ecónomica; cosa que por otro lado yo no estaba dispuesto de forma alguna a aceptar.
Ante mi negativa, el policía llamó a su compañero, que hasta ése momento había permanecido en la patrulla y tras intercambiar algunas consideraciones con el primer oficial, se acercaron y me informaron que en sagrado cumplimiento de su trabajo, procederían a llevarse a mis dos albañiles ante el juez mixto de paz.
-En todo caso oficial-aclaré-debe llevarme a mi, ya que ellos solamente obedecen las instrucciones que les he dado-
Sorprendidos, me pidieron que subiera a la patrulla, cosa que no acepté y señalé a mi automóvil que estaba estacionado unos metros más adelante. Acordamos que los seguiría.
Sin embargo en cuanto iniciaron marcha y yo detrás de su patrulla, advertí por el espejo retrovisor que otra patrulla se detenía frente a mi casa, razón por la cuál decidí dar marcha atrás y volver.
En efecto, la escena y los discursos se repetían con los nuevos patrulleros. Cuando reiniciaba mi explicación, volvió la primer patrulla, el uniformado descendió con el ceño fruncido e interrumpió mi discurso, interponiéndose entre el segundo policía y yo.
Pedí a los jóvenes trabajadores que abrieran la puerta del garage y de inmediato metí mi automóvil. Regresé con los policías y les mostré la solicitud del permiso para realizar la obra debidamente requisitada ante la Delegación Política. La leyeron los dos, y uno de ellos de me pidió el "permiso" o la respuesta a mi solicitud.
En vano resultó mi explicación; que debido al poco metraje de la obra de marras, el funcionario de la Delegación me informó que no era necesaria la solicitud ni el "permiso".
El conductor de la primera patrulla se bajo y jaloneó a uno de los albañiles, quién envalentonado retó a golpes al oficial.
Debí intervenir y ordenar a los albañiles que ingresaran a la casa.
En cuanto cerré la puerta, para volver con los policias, llegó una camioneta de policía más.
Dos patrullas, una pick-up y 8 policias celosos del puntual cumplimiento de la ley, se enfrentaban furicos a los "razonamientos" de un ciudadano común y silvestre, que unicamente pretendía darle mantenimiento a la fachada de su casa.
Ante tal situación y recordando mi pasado "priista" decidí cambiar de estrategia. Les mencioné que como profesionístas, mi esposa y yo participabamos de forma voluntaria en las jornadas de salud que organiza nuestro delegado "perredísta", y rematé preguntándoles sobre la necesidad de llamarle telefónicamente e informarle de "mi problema" para que me diera algún tipo de orientación.
La estrategia produjo resultados; uno de los últimos policías en llegar, y que al parecer era de mayor rango que los demás, se dirigió al resto;
-Compañeros hay que prestarle apoyo al compañero ciudadano- y se volvió a mi; -Aqui los compañeros se darán sus vueltecitas para auxiliarle en lo que se le ofrezca-
Patrullas y policías sobre ellas se retiraron, los albañiles por fin podrían realizar su trabajo. Ese sábado fui el héroe de mis trabajadores.
Transcurrió el tiempo, durante el cuál, en varias ocasiones fui visitado por el policía que conduce la pick-up, siempre intercambiamos amables saludos, el désde su patrulla se detenía y tras el saludo me preguntaba sí se me ofrecía algo, en una ocasión me dió una tarjeta con un número célular anotado; el teléfono del sector, por si teníamos alguna emergencia.
Nuestra vida transcurrió dentro de un ambiente de seguridad, hasta cierta amistad con la policía habíamos podido desarrollar.
Esta seguridad se volvió motivo de presunción, debido a que, en por lo menos tres ocasiones nos llamaron a la puerta; una para avisarnos que en la cajuela del automóvil (estacionado sobre la acera) habíamos olvidado las llaves. Las otras dos llamadas a la puerta fueron por motivos semejantes; las llaves olvidadas sobre alguna de las puertas de casa.
En verdad nos sentimos resguardados e incluso apapachados por nuestros vecinos. Con la salvedad de aquellos que me señalan por mis preferencias políticas o por el aspecto estrafalario de los amigos de mis hijos, y quiza por el estruendo ocasionado por los ensayos de sus bandas.
Lo único que rompía nuestra tranquilidad era el puntual llamado dominical a nuestra puerta (a las nueve de la madrugada!) por los persistentes "Testigos de Jehová", que con el invento de una estrategia nos evitó que el trato se tornara ríspido y prolongado y que las visitas fueran menos frecuentes; nos turnamos los miembros de la familia, con fingida amabilidad les informábamos que más tarde vendría la abuelita a leernos las "buenas nuevas" de hace dos mil años. Se despedían inmediatamente, complacidos, sonrientes y amables; por otro lado despechabamos el asunto en segundos y nos evitabamos bizantinas e inútiles discusiones sobre la cristiana mitología y sus truculentas interpretaciones.
Este fïn de semana las cosas cambiaron; me quedé dormitando frente al televisor de la recámara. Perdí la noción del tiempo, el sonido del teléfono me despertó a media noche, no encontré una extensión cerca de la cama. Debí levantarme y a medio camino rumbo al estudio la señora del servicio finalmente contestó. Aproveché para cambiar de destino y llegar al sanitario. Adormilado, medio entendí que era Monik quién llamaba. Instantes más tarde escuché el ruido que hace la puerta cuando abre.
Pensé que finalmente llegaba Monik del taller de estética al que había asistido en compañia de otras doctoras, cosa que me permitió usar mi malestar de pretexto y permanecer en casa. Finalmente podríamos dormir tranquilamente hasta el domingo, los jóvenes habían logrado el permiso de pernoctar en casa de alguno de sus amigos.
Salí del baño y esperé algunos minutos al final de la escalera, para sorprender a Monik cuándo subiera.
Y subió corriendo, gritando, agitada, precupada;
-Nos asaltaron, nos asaltaron!-
El sorpendido fui yo, antes de obtener alguna respuesta a mis preguntas, ella volvía con el duplicado de las llaves del auto. Bajamos juntos, abrimos el garage y metió el auto.
Entonces con el miedo dibujado en el rostro y la piel transparente me explicó, sin pausa alguna:
-Llamé a casa y Doña Vicky me dijo estabas dormido, así que le pedí que saliera y me acompañara a dejar a Su.-
-Cuando llegué frente a la casa me estacioné sobre la banqueta, subió doña Vicky al auto e intenté llamar a Rick y a Axel para saber como estaban-
-Se estacionó un auto junto a nosotros del cuál bajó un jovencito que pensé era amigo de nuestros hijos y cuando le regresaba el saludo me encañonó con una pistola y trataba de abrir la puerta, mientras por el otro lado un muchacho más, gritaba e intentaba abrir la otra puerta-
-¡Todo esto en tanto hablaba por teléfono con Axel!-
-Me pidió la bolsa de mano y se la dí, intentó quitarme el celular y se lo jalé, le dije que no se lo daría-
-A gritos me exigía la las llaves del auto, nos se las dí, le dije que se fuera, que no los siguiría-
-Entonces volteé y vi su cara enardecida y sentí el cañon de la pistola sobre mi cabeza, tomé las llaves y se las dí-
-Justo entónces volvieron al automovil rojo y se marcharon a toda velocidad-
En esta parte del relato Monik lloraba y se estremecia entre mis brazos. El rencor, la culpa, la impotencia se arremolinaron en mi mente, pedí un teléfono y llamé primero al número de emergencias 060; uno, dos... diez intentos y ninguna respuesta.
Recordé la tarjeta entregada por el policía de la pick-up, la pedí y marqué el número, la respuesta fue contundente, una grabación anunciaba; "El número que Ud. marcó no existe..."
Colgué e insistí al 060, finalmente una soñolienta voz femenina me respondió, preguntándome por el motivo de mi llamada. Le explique de la forma mas sintética posible, repitió mi nombre, teléfono y domicilio para asegurarme que de inmediato llegaría el auxilio a mi casa.
Antes que cualquier policía, llegó el esposo de Su, Héctor.
Monik aún temblorosa hacía el recuento de las pérdidas; dinero, agenda, bolsa, tarjetas... cuando hiló; las llaves y las identificaciones!
Un nuevo motivo de angustia se sumó; la posibilidad de que regresaran, de que nos atacaran en casa, del secuestro.
No resultaban convincentes las argumentaciones que dabamos sobre la escasa posibilidad de que eso sucediera, ya que la experiencia sobre el modus operandi de ese tipo de delincuentes observa que después de tomar los objetos de valor, el resto lo arrojan a la calle, incluso muy cerca del sítio del ilícito.
El esposo de Su, el buen Héctor, propuso que caminaramos una o dos calles para intentar recuperar algunos de los objetos, que según nosotros habrían arrojado por ahí. Preparé té para las alteradas damas y salimos en búsqueda de los objetos robados.
A media calle encontramos a un cuarteto de policías, les pedí auxilio, que reportaran por radio el automóvil de los asaltantes (Monik había anotado las placas), pero la respuesta fue tajante;
-No tenemos radio mi jefe, además estamos auxiliando a la jóven que parece estar drogada-
En efecto, en la acera de enfrente y a la puerta de un prestigiado y piadoso colegio, producto quiza de una de las famosas "Noches Coloniales" se encontraba una jovencita llorando, semirecostada sobre el piso y con evidentes efectos de alguna sustancia sobre su organísmo.
Entendí; la emergencia y en su caso, la recompensa; además lo delicado del caso requería de la absoluta pericia del cuarteto de guardianes del orden. Seguimos a la búsqueda, entre los matorrales Héctor encontró un par de carteras, sin dinero, pero con identificaciones de sus propietarios, quiénes seguramente habrían sido asaltados. Cerca de 30 minutos empleamos en la búsqueda, al volver a casa y justo cuando estaba cerrando la puerta, pasó una patrulla, sin luces, hizo alto. el conductor y único ocupante nos observó, salí y le dí los datos del auto de los delicuentes, una vez más, la patrulla carecía de radio... pero me aconsejó:
-Sí tiene los datos y tiene tiempo, vaya a la agencia del ministerio publico e inicie una averiguación- dicho lo anterior reinició la marcha se se perdió entre las calles.
Casi tres horas después de tan penosa experiencia, Su y Héctor volvieron a su casa. La policía nunca se presentó en lugar del ilicito.
Nosotros tratamos de correr todas las cerraduras, tranquilizar telefónicamente a los hijos e intentar dormir. La noche fue de sobresaltos para Monik, hasta que el abrazo nos proporcionó calidéz y seguridad. Finalmente pudimos dormir un par de horas.
El sábado nos despertó con las preocupaciones; las denuncias, el cambio de chapas de casa y de los consultorios, las del auto, etc.
Recién salíamos de la ducha para preparar nuestro día, y el teléfono sonó: lo contesté, una voz masculina preguntaba sobre la señorita Mónica, sin contestar, permití que continuara hablando;
*decía ser el propietario del automóvil en el que la noche anterior habían asaltado a la señorita;
*que a él, horas antes habia sido secuestrado junto con su esposa;
*que los traían agachados en el asiento posterior, saquendo sus tarjetas en los cajeros
automáticos;
*que los delicuentes hacían tiempo para después de la doce de la noche, pudieran volver a sacar dinero de los cajeros;
*que en ese tiempo habían visto el auto estacionado con varias mujeres a bordo y en ese instante habían decidido asaltarlas, para poder cambiar de auto y de víctimas;
*que en la madrugada, después de volver a obtener dinero de los cajeros, finalmente los habían dejado libres, sanos, salvos y dentro de su automovil en alguna zona de Ixtapalapa;
*que habían denunciado los hechoa ente la agencia del ministerio público correspondiente
*y que al revisar su auto habían encontrado llaves, identificaciones, y la agenda de Monik, atreviendose por ese motivo a llamarnos, con el fin de hacernos entrega de los objetos mencionados para nuestra tranquilidad.
Con muchas dudas, después de expresarle que los objetos pertenecían a mi esposa a quién había internado en el hospital por crísis nerviosa (mentira defensiva), conviné con él en citarnos en la Agencia del Ministerio Público de la Delegación Benito Juárez.
Con cierta dósis de miedo e incertidumbre, me apersoné en el lugar convenido. Se me acercó un hombre bién vestido, de alrededor de cincuenta años de edad, y preguntó por mi nombre. Asentí y dejando de lado cualquier tipo de ceremonias, me mostró una bolsa de plástico de color negro y repitió la historia que me había contado telefónicamente.
Acudimos con el juez mixto de paz, quién se negó a dar fe de la entrega y recepción de los objetos.
Fuimos con al egente del ministerio público, quién también se negó, argumentando que;
"-los objetos forman parte de un ilicito, por lo que deben ser entregados al agente de Ixtapalapa que inició la averiguación, como parte de la misma; -pero si quieren, dijo, pueden hacer entrega personal, siempre y cuando redacten un recibo, anexen sus respetivas identificaiones y lo firmen al calce, quedándose cada quién con una copia del mismo.- " Así lo hicimos finalmente, ademas del recibo y su identificación, le pedí una copia de su averiguación. Acepté ir al domicilio del extraño y ahi redactamos el recibo y me hizo entrega de las cosas de Monik.
Los ciudadanos tomamos un atajo, fuera de las instituciones para restañar alguno de los daños causados por la delincuencia, y agravados por las "instituciones" que nos brindan seguridad.
Ya habíamos decidido no hacer denuncia alguna, pero entre las cosas recuperadas no esta la llave del automóvil, y las llaves de casa y de los consultorios que recuperamos han pasado por las manos de un extraño.
Hoy lunes he cambiado algunas chapas y combinaciones, lo que aumenta el costo del asalto; y en cuanto el trabajo nos permita, iremos a hacer la denuncia correspondiente; lo haremos como un acto de protección jurídica contra cualquier tipo de acciones futuras, pero absolutamente convencidos que la acción policiaca no culminará con la detención de los delincuentes.
Que sabios fueron los Polivoces al acuñar la frase; "La Polecia siempre en vigilia"
A nosotros como familia, afortunadamente nos queda el abrazo, que entre otras cosas, ahora es el sítio donde se cicatrizan, y se restañan las agresiones de medio ambiente que producen nuestra enconada sociedad. El abrazo también nos proporciona seguridad.
Extraviados lectores, cuídense y mantengan listo el abrazo, que alguién cercano a uds. seguramente lo requiere.

17 septiembre 2007

Mi Buenos Aires querido...

Acuso recibo de un par de e-mails en los que puntualmente se me hace reclamación por "faltar a la verdad", al negar la hermosura que poseé la ciudad de Los Buenos Aires en el añejo post anterior. No, mis queridos ches, nunca negué tal hermosura. Intenté hacer un retrato del rostro social que muestra esa ciudad hermana (medio prima lejana, dirán los porteños).
Me resulta sumamente complicado clasificar a los argentinos; ya que si bien es verdad que son una sociedad sumamente politizada, (recuerdo ahora el comentario de una amiga de Monik, médico también, quién se mostraba apenada por no asistir a la marcha de protesta contra el asesinato de un profesor, ya que había coincidido con su guardia hospitalaria) sin embargo por otra parte es notoriamente contradictorio el altísimo consumo parafernalia del llamado "pensamiento mágico"; inclusive uno de los canales televisivos, proveedores de este tipo de bisuterias pseudoespirituales tiene su origen en Argentina; Infinito.
Así, en cada esquina, en cada kiosco de períodicos se ofertan desde el lavado, pulido y encerado de auras, pasando por las bondades mágicas de infinidad de pedrería y amuletos, hasta la pintura y hojalateado de destinos.
Supongo que las fuerzas cósmicas, omnipresentes y omnipotentes, pero invisibles para los ciudadanos comunes y silvestres, suelen hacer su aprición dónde más se las necesita; en las sociedades con grandes carencias económicas; México es otro ejemplo de ésto.
Cuando nuestro esfuerzo laboral no es suficiente para sustentar una vida sin carencias y preocupaciones, aparecen los vivales con disfraz de intermediarios o mediadores entre las fuerzas "ocultas", "divinas", "cósmicas" que ofrecen, mediante unos cuántos billetes, asegurar un mejor futuro.
El mismo antiguo truco del cristianísmo; "Sufra ahora, que en su siguiente vida (en la muerte o en el "más allá") será millonario."
Tengo un amigo argentino, Hugo, con un excelente manejo del humor negro del cuál hizo gala la última vez que nos encontramos para comer: "Axel que ya me da miedo entrar al baño, che, y seguro que levanto la tapa del inodoro y encuentro ahí a un paisano. Para alejarme de los argentinos creo que debo volverme a Buenos Aires. ¿Viste?"
Manifiesto mi admiración para un gran número de personajes argentinos, cuya obra los ha vuelto universales. En mi panteón personal se encuentran los literatos: Jorge Luis Borges, Domingo F. Sarmiento, Roberto Arlt, José Hernández, Oliverio Girondó, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato, Martha Lynch, Manuel Puig, Julio Cortazar, Cristina Feijoó; y los músicos Charly García, Andres Calamaro, Litto Nebia, Luis A. Spinetta, Fito Paéz, Gustavo Cerati, Juan Carlos Baglietto, León Giecco, Carlitos Gardel, Osvaldo Pugliese, Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi, Anibal Troilo, Astor Piazzolla y Miguel De Caro.
Les dejo este link a un escrito que sobre Piazzolla realicé en otro blog: http://larockoladeeuterpe.blogspot.com/
Seguramente entre mi creciente Alzhaimer y mi infinita ignorancia, algunos nombres he olvidado o desconosco, discúlpeseme la herejía.
Valga a manera de expiar mis culpas el pequeño homenaje que tributo a la ciudad de Buenos Aires en éste videoclip que me atrevo a presentar:
Dejo un abrazo y un beso para los extraviados lectores de estas líneas.